Sergio Romero es un emblema de los últimos años en la
Selección Argentina. Es el arquero que más partidos jugó con la celeste y
blanca y uno de los caudillos de la camada que integraron Messi, Agüero y Di
María. Pero la exclusión de la lista que brindó Lionel Scaloni para los
partidos ante Venezuela y Marruecos no cayeron nada bien en el ex hombre de la
Sampdoria.
«Si juego cuarenta partidos al año ¿quién me va a sacar
de Selección a mí? No me saca nadie», declaró Romero. En la actualidad el
arquero de 32 años es suplente de David De Gea en el Manchester United pero
asegura estar tranquilo porque «todos los días se entrena para
jugar». No es la primera vez que Romero se refiere a su continuidad en la
selección nacional.
Luego de su lesión en la previa de Rusia 2018, Romero
aseguró que en el futuro el arco argentino sería nuevamente suyo porque era
«una cuestión de tiempos».
«Les cuesta sacarme con 12 partidos, imaginate si juego
40», aseguró el ex Racing en relación a su poca continuidad en Inglaterra.
«Sé que en los últimos años se me ha criticado mucho o han tratado de
dejarme afuera por el hecho de que yo juego poco en el club. Pero el hecho de
que juego poco no me quita un lugar, porque si hago un análisis en los pocos
partidos que me toca jugar, demuestro lo que soy. No necesito jugar 40 ó 60
partidos al año para demostrar lo que soy», agregó Romero.
Para finalizar, Chiquito aseguró que sale a jugar «un
partido cada dos meses» y siente que jugó «el fin de semana pasado o
el anterior». Por eso nadie lo nota ni siquiera nervioso. ¿Lo volverá a
llamar Scaloni? o ¿se terminó el ciclo de Romero en el equipo nacional? Por el
momento la idea del técnico argentino es apostar a las cualidades de Armani, Marchesín,
Andrada y Musso. Arqueros con continuidad en sus respectivos clubes, pero con
menor experiencia en la selección Argentina.