La publicación de Misiones al Instante sobre la falta de respuestas a las denuncias por ruidos molestos en Posadas desató una catarata de reclamos en redes sociales. Vecinos de distintos barrios aprovecharon el espacio para contar sus experiencias y reiterar que ni la Policía ni las áreas municipales dan soluciones a un problema que ya se volvió cotidiano.
Las quejas apuntan principalmente a la inacción policial, que según los testimonios no acude a los llamados, aunque los pedidos sean reiterativos. “La cancha de fútbol frente a la comisaría 3, todas las noches gritos hasta la 1. Ruidos molestos no resuelven nada, o te dicen que tienen que medir decibeles”, relató un vecino indignado.
Otros comentarios remarcaron que el área municipal de Ruidos Molestos prácticamente no responde. “Al pedo están, les llamás y te mienten que pasaron enfrente de donde denunciaste, y dicen que no hay ruido fuerte”, escribió otra vecina. Varios coinciden en que la línea oficial por WhatsApp nunca contesta o que los mensajes directamente no llegan.
La bronca se repite en distintos puntos de la ciudad. “A las motos nadie controla, todos los días pasan explotando sus escapes, es insoportable vivir sobre una avenida”, señaló un residente de la avenida Urquiza. Desde Itaembé Miní, los vecinos sumaron: “Todos los fines de semana el polideportivo se convierte en un foco de ruidos que no deja dormir a nadie”.
Incluso en Montecarlo surgieron denuncias que se replicaron tras la nota. Un grupo de vecinos aseguró que hace más de dos años padecen un boliche sin control: “Por tener plata maneja a la muni como quiere, estamos hartos de no poder dormir y nadie hace nada”.
El malestar también se reflejó en testimonios que mostraron la desesperación ante la falta de respuestas. Una vecina escribió: “¿Y qué hacemos al respecto, salir con un arma para terminar con el problema? Cansada de que mis vecinos no respeten nada, son las cinco de la madrugada y tienen la música a todo volumen”. En la misma línea, otra usuaria expresó: “Cuando uno se cansa y hace justicia por mano propia, lo tratan de loco. Hacés la denuncia y la justicia no hace nada”.
Otros mensajes fueron igual de duros. “Están al re pedo, la verdad no hacen nada, al contrario te toman el pelo”, lanzó una vecina. “Las iglesias gritan, parecen locos, nadie hace nada para que se callen”, agregó otra usuaria. “Es cierto, nadie hace nada, las motos hacen lo que quieren”, cerró un vecino.
La ordenanza VI-N°14 establece límites sonoros y horarios de descanso, pero los vecinos afirman que en la práctica nadie la hace cumplir. Tras la publicación de esta redacción, quedó en evidencia que el malestar no es aislado: se multiplica en redes sociales y deja al descubierto la falta de acción oficial frente a un problema que afecta a miles de posadeños.