Los policías vieron a la abuela mientras realizaban una recorrida preventiva. Doña Tere se desplazaba acompañada de una silla de plástico que le permitía descansar cada tanto.
Al verla, sin dudarlo, los uniformados la dejaron descansando mientras se ocuparon de las compras. Luego trasladaron a doña Tere y sus mercaderías hasta su vivienda en el móvil policial.
Como corolario de la acción, los uniformados se comprometieron a pasar todos los días por la casa de la abuela para conocer sus necesidades, ayudarla en lo necesario y estar al tanto de su estado de salud, en medio de la pandemia por el coronavirus.