Tangas: pros y contras de usar esta prendar de vestir íntima

16 de noviembre de 2018

Ventajas de usar tangas

Aunque algunas mujeres rechazan usar tangas porque les
parecen demasiado atrevidas o incómodas, estas pequeñas prendas interiores
tienen muchos beneficios, ¿tú qué opinas?:

Evitan las marcas debajo de la ropa. Es su ventaja más
práctica, si usas tanga nadie se dará cuenta de tu línea de ropa interior
debajo de ropa, la cual puede arruinar tu look, incluso si usas jeans. Este
tipo de prenda le da mejor estética a tu retaguardia ya que no se marca en
pantalones y en el caso de los vestidos, la silueta queda limpia y sin marcas.

Aumentan la confianza. Cuando usas lencería de hilo dental,
tienes un secreto que te hace sentir más segura y deseable.

Son cómodas. Algunas mujeres piensan que las tangas son muy
incómodas y que este es el precio que deben pagar para verse más cautivadoras.
Sin embargo, se trata de ropa interior cómoda, pues cuando las usas en la talla
correcta te sientes más confort porque hay menos tela. Además adoptan una forma
más natural puesto que no presionan tu trasero y no se mueven de su sitio, por
lo que no tienes que estar acomodándolas.

Ideales para la seducción. Muchos hombres adoran cuando una
mujer usa lencería de hilo dental pues resalta los atributos femeninos y puede
ser un factor excitante al instante. Esta lencería sexy, además de estar
disponible en diversos colores, formas y materiales, resulta visualmente
atractiva a la hora de «entrar en calor» con tu pareja.

Se adaptan a cualquier tipo de cuerpo. No importa si eres
delgadita o con cadera generosa, ¡todas las mujeres pueden usarlas! También ayudan
a disimular imperfecciones, pues evitan presionar sobre la celulitis o
depósitos de grasa que pudiera haber en esa zona de tu cuerpo.

Elegir la tanga adecuada tiene que ver con practicidad y
comodidad, aunque ten en cuenta que las tangas no son cómodas para todas
durante las primeras puestas y puede llevar algún tiempo acostumbrarse. No te
rindas de inmediato si al principio no te convence la sensación, después de
unos días de usarlas puede que te enamores de ellas y quieras usarlas todo el
tiempo: ahí es donde entran los inconvenientes.

Riesgos de usar tangas

Como toda ropa interior, las tangas tienen el propósito de
proteger un área muy sensible. Sin embargo, debido a la forma angosta de su
parte posterior, algunos médicos señalan que podrían crear predisposición a
contraer infecciones vaginales o en las vías urinarias, sobre todo en aquellas
mujeres que sufren irritación fácilmente.

Podrían facilitan el transporte de bacterias. Al moverse en
la región pélvica, es posible que transporten bacterias desde el ano (como E.
coli, culpable frecuente de las infecciones del tracto urinario) hasta la
región vaginal, a partir de donde podrían alcanzar uretra o vejiga. El
constante roce de esta prenda también podría alterar el pH vaginal, lo que
favorece el crecimiento de microorganismos como los hongos.

Podrían causar irritación. El uso diario de tangas ajustadas
podría lastimar tu piel, ya que el material se frota contra el área vaginal
externa creando áreas de irritación e, incluso, pequeños desgarros. Sobre todo
aquellas fabricadas con material que podría rasgar los delicados tejidos de la
vagina y el ano si roza demasiado contra ellos. La irritación en el área
vaginal te hace más propicia a padecer una infección.

Aumentarían el riesgo de hemorroides. Las tangas tipo hilo
dental podrían causar inflamaciones anales y hasta hemorroides (dolorosas
várices o inflamaciones de las venas en el recto y el ano) debido a excesivos
roces.

Aunque no hay estudios que señalen por qué es malo usar hilo
dental ni que relacionen directamente su uso con infecciones vaginales, los
médicos advierten que estos problemas han llegado a presentarse por el uso de
esta ropa muy ajustada, lo cual no supone razones para no usar tangas, sólo
debes ponerte estas prendas con menor frecuencia o suspender su uso
momentáneamente si notas algún problema.

Cuándo no usar tangas

Es aconsejable siempre preferir las tangas de algodón, que
permitan la respiración de tu piel, y que mantengas buena higiene en la zona.
Asimismo, evita el uso de éstas en situaciones como:

Al usar faldas muy cortas. Si traes una «mini» que
se te puede subir tanto como para que tu entrepierna toque superficies públicas
(como una silla en un restaurante o el asiento del metro) es recomendable que
uses otro tipo de ropa interior que forme una mejor barrera ante posibles
bacterias.

Si eres propensa a infecciones vaginales. Si notas que estos
problemas te ocurren frecuentemente, no optes por las tangas y visita a tu
ginecólogo.

Si estás menstruando. Evita usarlas durante tu periodo, ya
que la sangre y la secreción se extenderán más fácilmente en una tanga que en
otro tipo de ropa interior y puedes tener «accidentes». Lo mismo
aplica cuando se presenta flujo vaginal.

Si estás enferma. Es mejor que no uses una tanga cuando
padezcas enfermedades estomacales ya que puede ser más fácil que se propague
materia fecal y gérmenes en tu zona íntima. Además, cuando tu sistema
inmunológico está débil es más probable que ocurran infecciones vaginales.

Cuando te pruebes prendas íntimas. Por ejemplo, si usas
tanga al probarte un traje de baño, no sabes cuántas personas se lo han probado
antes, por ello procura usar otro tipo de ropa interior que te sirva como
segunda barrera de protección a tu piel.

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