Trabajadores despedidos de PepsiCo e integrantes de partidos de izquierda, de sindicatos y organizaciones sociales se concentraban frente al Obelisco, desde donde marcharán hacia la sede del Ministerio de Trabajo de la avenida Callao al 100.
Por el momento, la marcha mantenía cortados los carriles del Metrobus, aunque permanecían liberados los restantes de la avenida 9 de Julio, y se desarrollaba en el marco de un importante operativo de seguridad.
Los empleados fueron desalojados violentamente por la Policía la semana pasada de la planta que la multinacional tenía en el barrio de Florida, partido de Vicente López, luego de que la ocuparan durante diez días reclamando que el lugar no dejara de funcionar.
«Luego del desalojo violento recibimos una solidaridad inmensa. Creemos que esto se debe a que millones de trabajadores vieron que es posible plantarse contra los grandes monopolios y el Gobierno de Macri que los apoya», señaló Camilo Mones, delegado de los trabajadores.
Mones pidió además el apoyo de «los sindicatos opositores al Gobierno nacional» y los instó a que «salgan junto a nosotros a la calle». «Dos horas después de la represión, la sala 6 de la Cámara del Trabajo dispuso que los despidos eran ilegales y que debíamos ser reinstalados. Esto demuestra que los ilegales eran ellos y que la represión fue una decisión política», sostuvo.
La medida de fuerza se resolvió durante un plenario del que participaron, además de las personas despedidas, miembros de las directivas de varios sindicatos como Ctera y CTA, ATE, Foetra, AGTSyP (Subte). También estuvieron internas de empresas como Kraft Victoria, Unilever, Línea 60, Felfort, del parque industrial de Zárate en lucha y dirigentes y diputados del Frente de Izquierda y del kirchnerismo.
Fuente: Ámbito.