El estudio elaborado sobre 800 pacientes y 200 con cefalea en racimos, revela que más de un tercio de los pacientes habían practicado sexo durante uno de los episodios de migraña, y casi dos de cada tres notaron una mejoría de sus ataques, mientras que un tercio se sintió peor.
Los expertos explican que esta mejoría se debe a que el sexo desencadena la liberación de endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo humano, a través del sistema nervioso central, lo que ayuda a reducir el dolor de cabeza.
En aquellos con cefaleas en racimo, casi un tercio practicaron sexo durante uno de los episodios. El 37% sintió una mejoría en los síntomas, pero la mitad sufrió un empeoramiento de los síntomas.