La Unión Judicial de Misiones (UJM) manifestó su enérgico rechazo al pedido del Colegio de Abogados de Misiones para reducir la feria judicial, a través de una nota dirigida a la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Rosanna Pía Venchiarutti Sartori, y al Alto Cuerpo.
Desde el gremio consideraron que la feria es “un instituto histórico que garantiza derechos laborales esenciales, el descanso anual y la protección de la salud física y mental de quienes sostienen diariamente el servicio de justicia”. En ese sentido, calificaron como “llamativo y preocupante” que sean profesionales del derecho quienes impulsen una medida que, a su entender, implica un retroceso en materia de derechos laborales y compromete el funcionamiento del sistema judicial.
La UJM aclaró que la feria no representa un privilegio, sino un mecanismo que asegura la continuidad del servicio. “Durante ese período, las causas urgentes se habilitan y continúan su curso, mientras una parte del personal cumple con su derecho al descanso”, sostuvieron, recordando que el personal judicial trabaja los 365 días del año con guardias, audiencias y altos niveles de responsabilidad.
Asimismo, el sindicato recordó una experiencia previa en la provincia, cuando se amplió el horario de funcionamiento de los juzgados durante la feria judicial, y los resultados fueron negativos: “Las estadísticas demostraron que la medida no cumplió los objetivos previstos. En promedio, se presentó un solo escrito por día, y el aumento del consumo eléctrico fue considerable por el uso de aires acondicionados en pleno verano misionero”, señalaron.
Finalmente, la Unión Judicial remarcó que la reducción de ferias “no mejora el servicio de justicia, pero sí deteriora las condiciones laborales”, generando más estrés, licencias prolongadas y rotación del personal. “El camino no es ajustar sobre los trabajadores, sino avanzar en tecnología, infraestructura e inversión”, concluyeron, invitando al Colegio de Abogados a abrir instancias de diálogo para mejorar el sistema judicial sin afectar derechos básicos ni desnaturalizar su esencia.
