Vecinos del populoso barrio Villa Cabello de Posadas manifestaron su malestar tras el sorpresivo cambio de una parada de colectivos en la intersección de López y Planes y Vivanco, donde hasta hace unos días funcionaba un refugio para pasajeros.
Sin previo aviso, y por decisión unilateral de la Dirección de Movilidad Urbana de la Municipalidad de Posadas, el refugio fue retirado y la parada trasladada una cuadra y media antes, frente a una panadería, en un lugar sin refugio, ni condiciones mínimas para esperar el transporte público.
En el nuevo punto de detención, los pasajeros deben aguardar los colectivos a la intemperie, bajo el sol o la lluvia, y además enfrentan una situación peligrosa: los vehículos particulares estacionan frecuentemente en ese sector, obligando a los colectivos a detenerse más atrás, lo que complica aún más el ascenso de pasajeros.

«Nos dejaron sin refugio, sin aviso, sin nada. Ahora tenemos que esperar parados, sin sombra, en la calle, donde ni siquiera los autos respetan que es una parada», expresó Marta González, vecina de la zona. Otro usuario frecuente, Rubén Ferreira, agregó: «Un día fui a esperar el colectivo como siempre, y ya no estaba más la parada. Nadie nos avisó, ni en redes, ni en la parada, ni los choferes. Nos enteramos porque vimos que la gente empezó a pararse más atrás.»
En ese cruce pasaban diariamente dos ramales de la línea 309 y dos ramales de la línea 27, lo que hace que el impacto del cambio afecte a cientos de pasajeros que transitan a diario por esa zona.
Decisiones sin tener en cuenta al vecino
Vecinos del barrio cuestionaron la falta total de comunicación por parte del municipio. “Ni siquiera consultaron a los que vivimos acá. Parece que toman decisiones desde una oficina sin conocer la realidad de quienes usamos el colectivo todos los días”, afirmó indignado Jorge Medina, comerciante de la zona.
Hasta el momento, la Dirección de Movilidad Urbana no emitió comunicado oficial ni explicación alguna sobre los motivos del cambio, ni tampoco sobre si se colocará un nuevo refugio en el nuevo punto de parada.
Mientras tanto, los pasajeros de Villa Cabello siguen esperando colectivos bajo el sol, en un espacio improvisado, y con más preguntas que respuestas.
