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Interna en Por la Vida y los Valores: acusan a Amarilla de “alejarse”, pero su entorno afirma que “todo se construyó gracias a él”

19 de noviembre de 2025

El diputado electo Walter Ríos, referente del espacio Por la Vida y los Valores, confirmó que el bloque -integrado por cuatro legisladores- atraviesa una fuerte crisis interna por el distanciamiento con Ramón Amarilla, ex policía y cabeza de lista del partido, quien resultó electo diputado provincial mientras estaba detenido.

“Ramón Amarilla sigue siendo parte del bloque porque nunca presentó su renuncia, ni al partido ni a la banca. Pero desde que salió del penal nunca volvimos a tener contacto con él. No hay diálogo, no hay relación, y eso genera una situación muy incómoda”, señaló Ríos en una entrevista.

El legislador recordó que la noche en que Amarilla recuperó la libertad fueron a recibirlo, pero él evitó saludarlos. “Pasó frente a nosotros y no nos saludó. En la plaza incluso nos increparon algunos de sus camaradas retirados. Nos trataron mal, nos humillaron”, afirmó.

La respuesta desde el entorno de Amarilla: “Sin él, el partido no existía”

Sin embargo, cerca de Amarilla tienen otra lectura totalmente distinta de la situación. Voceros del ex policía aseguran que el partido “le debe absolutamente todo”, y que los dirigentes que hoy lo cuestionan “llegaron a la Legislatura gracias a la figura de Amarilla”.

Según esa visión, su notoriedad pública —forjada durante las masivas protestas del 2024 contra el gobierno provincial y durante el levantamiento policial que marcó ese año— lo convirtió en la principal bandera de descontento social, algo que Por la Vida y los Valores nunca hubiera podido generar por sí solo.

“Si no hubiera sido por Ramón, ese partido ni siquiera sacaba los votos necesarios para entrar. La gente acompañó la lucha que él encabezó, no a un sello desconocido”, resumen en su círculo más cercano.

Acercamiento a la Renovación y lectura política

Mientras tanto, en la Legislatura ya toman nota de los movimientos. Dirigentes de distintos bloques interpretan que Por la Vida y los Valores está mostrando un perfil cada vez más cercano al oficialismo renovador, pese a que el propio Ríos insiste en negar cualquier vínculo.

De hecho, en ámbitos políticos no cayó inadvertido que el legislador declarara que la presidencia de la Cámara “le corresponde a la Renovación por reglamento”, y que mantenga una abierta vocación de diálogo con ese espacio. Según fuentes consultadas, incluso ya circula la posibilidad de que el bloque acompañe la eventual postulación de Sebastián Macías para la conducción de la Legislatura, algo que alimenta aún más las sospechas de un alineamiento tácito.

Desde el entorno de Amarilla señalan que esta “sintonía” no es nueva: aseguran que las banderas del partido —“vida, familia, valores”— han tenido históricamente buena recepción dentro del oficialismo, y que varios de los actuales referentes “siempre estuvieron más cerca de la Renovación que de una oposición real”.

Un bloque partido al medio

En ese contexto, la interna se profundiza. Ríos sostiene que si Amarilla ya no comparte los lineamientos del espacio “debería renunciar al bloque o a la banca”, porque «el partido existe antes que él quedara preso; él se colgó de los que les abriamos las puertas». Mientras que desde el lado del ex policía remarcan que el partido “se está corriendo hacia un oficialismo que nunca representó a sus votantes”.

Las próximas semanas serán decisivas: el bloque deberá definir si se fragmenta, si se reconfigura o si termina convertido -como advierten algunos sectores- en una fuerza prácticamente absorbida por el oficialismo provincial.