“Los sueldos crecieron más que la inflación”, aseguran desde la Municipalidad de Posadas ante reclamos de empleados

18 de marzo de 2026

El secretario de Hacienda de la Municipalidad de Posadas, Martín Leiva Varela, aseguró en declaraciones radiales que desde 2024 los ingresos de los trabajadores evolucionaron por encima de la inflación. Lo hizo tras que hace unos días trabajadores de la Soemp realicen un paro que fue levantado por conciliación obligatoria.

Según precisó, ese año cerró con un alza de precios del 117,8%, mientras que los haberes netos crecieron un 137,5%, lo que implicaría una mejora real del 9,1%. Para 2025, sostuvo que la tendencia se mantiene, con un promedio salarial que alcanzó los $913.498, ubicándose varios puntos por encima del índice inflacionario.

Sin embargo, ese planteo contrasta con la postura del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEMP), que considera insuficiente la propuesta oficial. En la mesa de negociación, atravesada por la conciliación obligatoria, el Ejecutivo ofreció un esquema de incrementos progresivos que sumaría $116.800 en el primer semestre. El gremio, en cambio, exige una recomposición de $150.000 en dos tramos a partir de marzo, una diferencia que por ahora impide acercar posiciones y mantiene latente la posibilidad de nuevas medidas de fuerza tras el paro de 24 horas realizado la semana pasada.

El principal argumento del municipio para rechazar el reclamo sindical es el deterioro de los ingresos. Leiva Varela advirtió que la recaudación cayó un 17% real en febrero, en un contexto marcado por la recesión, la retracción del consumo y las asimetrías comerciales con Encarnación. En ese escenario, remarcó que cualquier mejora salarial debe ser “razonable” para evitar un desequilibrio en las cuentas públicas y garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales.

Mientras tanto, el conflicto sigue abierto y con final incierto. El Ministerio de Trabajo convocó a una nueva audiencia para este miércoles 18 de marzo, en un intento por destrabar la negociación. Con posiciones endurecidas y un contexto económico adverso, la disputa entre el Ejecutivo y el SOEMP suma tensión y deja a la ciudad en una situación delicada, donde el impacto de las decisiones ya comienza a sentirse en la vida cotidiana de los vecinos.