El Ejecutivo aplazó el incremento sobre los tributos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, cuya implementación fue pospuesta para el 1° de julio para evitar una incidencia en los costos de la economía.
El Gobierno aplazó los aumentos que iba a aplicar en junio sobre los impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, cuya implementación fue pospuesta para el 1° de julio.
La medida se implementó a través del Decreto 405/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial con la firma del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Según se expresa en los considerandos de la norma, «con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, resulta necesario, para los productos en cuestión, diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones».
Así, la decisión evita que desde junio se traslade a los surtidores una carga tributaria más elevada. Si bien el decreto no elimina esos ajustes, sí vuelve a diferir su aplicación, una herramienta que el Poder Ejecutivo viene utilizando desde hace varios meses para moderar el efecto que tendrían sobre los valores al público.
Según la consultora Politikón Chaco, durante abril hubo una caída en el volumen de ventas de naftas y gasoil del 5,1% respecto al mes anterior, y de 2,4% frente al mismo período de 2025.