Máximo Kirchner afirmó que Cristina Fernández de Kirchner mantiene la intención de volver a competir por la Presidencia y vinculó esa posibilidad con la estrategia judicial que sus abogados impulsan ante organismos de la ONU para intentar revertir la condena y recuperar sus derechos políticos. “Tiene la voluntad de representar los intereses de argentinos y argentinas”, sostuvo durante una entrevista con Infobae al Mediodía.
El diputado nacional cuestionó la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos y sostuvo que se trata de una sanción que, a su entender, excede la pena principal. También dejó abierta la posibilidad de que Cristina pueda competir por alguna vía electoral y fue contundente al plantear que “sin Cristina en la boleta, el peronismo pierde competitividad”.
Durante la entrevista, Máximo reconoció además que subestimó a Javier Milei como adversario en las elecciones de 2023. Según su interpretación, el actual Presidente consiguió capitalizar el desgaste generado por los gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández. También sostuvo que Cristina había advertido antes que otros dirigentes sobre el crecimiento del libertario.
El dirigente de La Cámpora también se refirió a la fragmentación del peronismo y mencionó las diferencias entre el kirchnerismo, el sector que responde a Axel Kicillof y los gobernadores que acompañaron iniciativas del Gobierno nacional. En ese marco, reclamó discutir las posiciones de cada espacio y cuestionó que algunos sectores utilicen el pragmatismo para evitar ese debate.
Sobre Kicillof, Máximo reconoció que existen diferencias políticas y personales. Marcó como uno de los principales puntos de conflicto la conducción del Partido Justicialista nacional: mientras sostiene que Cristina debe ocupar ese lugar, considera que el gobernador bonaerense no debería hacerlo. Al mismo tiempo, recordó el respaldo que La Cámpora le dio a Kicillof en las campañas de 2019 y 2023.
La entrevista también abordó las causas judiciales que involucran al propio Máximo y el caso de Martín Insaurralde. Frente a una consulta sobre una eventual detención, aseguró que el momento en que sintió miedo fue durante el intento de asesinato de Cristina en 2022. Sobre Insaurralde, rechazó sentirse responsable por sus actos personales y recordó que el exintendente renunció tras el escándalo del yate en Marbella y se sometió a la Justicia.
Finalmente, Máximo cuestionó el funcionamiento de la Justicia y habló de una “disparidad en el trato” entre distintos dirigentes involucrados en causas judiciales. También sostuvo que algunas investigaciones pueden utilizarse para sacar a dirigentes de la competencia política. Sus declaraciones volvieron a instalar tanto la eventual candidatura de Cristina como las fuertes diferencias que atraviesan al peronismo de cara a la próxima etapa electoral.