Entre las especies elegidas se encuentran chivatos,
ligustros, rosas chinas, patas de buey, lapachos, jacarandas, cedros misioneros
y acacias amarillas, entre otras.
La iniciativa se enmarca en el Plan Forestal Urbano, una
legislación local que busca consolidar el arbolado de la ciudad para brindarle
identidad, organización y significado al paisaje urbano promoviendo la
conciencia ambiental y la calidad de vida de los ciudadanos.
Este trabajo se concreta en conjunto con las comisiones
vecinales y diferentes organizaciones de la sociedad civil con el fin de
recuperar y revalorizar los espacios verdes.
Las tareas son llevadas adelante por personal de las
secretarías de Educación, Ciencia y Tecnología y de Servicios Públicos. En ese
sentido, mientras un grupo realiza las plantaciones en plazas y bulevares, otro
equipo efectúa paralelamente acciones de concientización con los vecinos de las
zonas cercanas o los estudiantes.
La propuesta se desarrolla por segundo año consecutivo y en
este 2019 redobla la apuesta al duplicar la cantidad de especies autóctonas que
se plantarán.
“Esta actividad propone trabajar en equipo junto a los
vecinos, las escuelas y las organizaciones para inculcar la valoración, el
cuidado y el mantenimiento de nuestro medio ambiente. Queremos conservar la
biodiversidad autóctona y mejorar la calidad de vida de los posadeños. Todos
los plantines que utilizamos son provistos por el Vivero Municipal”, destacó
Tatiana Benítez, directora de Educación Ciudadana.