El primer incidente ocurrió cuando tres delincuentes irrumpieron en la vivienda de un vecino de 78 años, violentando la puerta. Al encontrarlo dentro de su hogar, lo atacaron con un puñal, causándole lesiones, y le robaron una garrafa de gas. La víctima logró reconocer a uno de los agresores por su apodo, lo que permitió a la Policía iniciar la investigación.
Horas más tarde, cerca de las 16:00, «Manos de Gallina» y el menor intentaron sustraer una bicicleta en las inmediaciones del mismo barrio. Sin embargo, el propietario de la bicicleta se percató del intento de robo y huyó rápidamente.
En base a la denuncia y tras una investigación, la Policía localizó el domicilio de los acusados y con una orden judicial, se llevó a cabo el allanamiento. Durante el procedimiento, se incautó una garrafa que coincidía con la sustraída en el primer robo.
El joven fue detenido y trasladado a la sede policial, mientras que el menor fue encontrado en la vía pública tras intentar robar la bicicleta y llevado al CEMOAS para su internación.