El comercio posadeño atraviesa una de sus peores crisis. La presión impositiva, el aumento en los costos fijos y la competencia desigual con Encarnación generan un escenario asfixiante para comerciantes locales, mientras los consumidores eligen cada vez más cruzar a Paraguay, incluso si eso implica largas filas y maltrato en la Aduana.
En redes sociales se multiplican las quejas sobre los altos precios en Posadas, comparados con los del otro lado del puente. “Una campera que allá cuesta 7 mil pesos acá la venden en tres cuotas de 30 mil”, comentó un usuario. Otro fue más tajante: “Cobran una remera como si fuera el sueldo mínimo”.
Según comerciantes locales, la diferencia de precios se explica por la elevada carga impositiva, los tarifazos en servicios y alquileres imposibles de afrontar. “La situación no es nueva, pero este año el desbalance es mucho mayor”, explicaron desde el sector.
En este contexto, muchos consumidores aseguran que resulta más económico hacer compras online en otras provincias o directamente cruzar a Encarnación. “Allá los productos pueden costar hasta tres veces menos”, señalaron.
Además de la diferencia cambiaria, los consumidores apuntan a otros factores que desalientan las compras en Posadas: mala atención, desactualización de precios, negocios vacíos y una percepción generalizada de falta de empatía con el bolsillo del ciudadano común.
También hubo críticas hacia algunos comerciantes por remarcar excesivamente los precios. “Está bien querer ganar, pero así espantan a los clientes”, expresó un joven en referencia a revendedores que adquieren productos en Paraguay y los ofrecen con márgenes exagerados.
Por su parte, pequeños negocios denunciaron desigualdades en el trato con grandes mayoristas. “Diarco no le vende a todos por igual, muchas despensas chicas están cerrando por eso”, advirtió una usuaria.
El debate se trasladó también al plano político. “El Estado cobra como país europeo pero ofrece servicios africanos”, ironizó un internauta. Otros apuntaron directamente a la falta de políticas concretas para sostener al sector comercial: “No hay plan para sanear nada, solo parches”, expresó un comerciante.
El secretario del Centro de Empleados de Comercio, Agustín Gómez, confirmó la gravedad del panorama: caída de ventas, cierre de locales y preocupación entre los trabajadores. Señaló que los programas provinciales como “Ahora Misiones” permiten mantener cierto nivel de consumo, especialmente en casas de electrodomésticos. “El 80% de las ventas se hace gracias a esos planes”, afirmó.
Sin embargo, muchos consideran que esas medidas ya no alcanzan. La comparación con Encarnación se volvió inevitable, y la percepción de que “todo está más caro en Posadas” se repite como una certeza popular. “Los comerciantes corren a los compradores, no al revés”, escribió otro usuario.
Mientras tanto, los carteles de “se alquila” continúan expandiéndose por el centro posadeño, reflejando una situación económica cada vez más insostenible.
