La Policía de Misiones, junto con la Brigada de Canes, localizó el cuerpo sin vida de Acuña el viernes pasado, alrededor de las 20:00 horas, en un área despoblada cerca del bypass. A pesar de que inicialmente se especuló que el cuerpo había sido conservado en frío debido a la ausencia de moscas y olores típicos de la descomposición, los peritos descartaron esta teoría tras una inspección detallada.
Los expertos determinaron que Acuña había muerto entre diez y doce horas antes de ser hallado. La autopsia, realizada en la Morgue Judicial, confirmó que había sido herido el lunes anterior, entre las 16:00 y 17:00 horas, y sobrevivió hasta la madrugada del viernes, agonizando durante aproximadamente ochenta horas.
Desde que el teléfono de Acuña emitió su última señal a las 17:33 horas del lunes, la policía había estado peinando la zona, pero el asesino había escondido el cuerpo cuidadosamente entre la maleza y cubierto con ramas. Acuña fue encontrado en posición fetal, lo que añade una dimensión de crueldad al crimen.
Aunque el caso está prácticamente resuelto, aún queda por confirmar el motivo del asesinato. Las investigaciones apuntan a un crimen pasional, y los contenidos de los teléfonos celulares incautados serán cruciales para esclarecer los detalles del caso.