El acceso al cementerio se realizó por el hall principal sobre la avenida Almirante Brown, ingresando tres personas por grupo familiar, con un tiempo estipulado de 40 minutos cada visitante.
Bajo estricto protocolo biosanitario y con agentes municipales controlando el distanciamiento entre los presentes transcurrió una tranquila jornada de domingo donde además se ofició una misa frente a la cruz mayor, celebrada por el padre Miguel Angel Moura.
Además en el lugar se apostó un equipo de agentes municipales perteneciente a la Secretaría de Salud, asistiendo a los presentes y llevando a cabo una campaña de concientización y prevención contra el dengue, ya que es de suma importancia que todos los espacios de la ciudad estén debidamente controlados y limpios para evitar que el mosquito crezca y se reproduzca.