En un contexto de creciente conflicto social y productivo, la crisis del sector yerbatero llegó de lleno a la arena política misionera. El presidente de la Cámara de Representantes, Sebastián Macias, convocó a una reunión extraordinaria con todos los bloques legislativos para analizar el impacto de la desregulación nacional sobre la actividad, pero la ausencia de La Libertad Avanza se convirtió en el dato político más resonante del encuentro.
La convocatoria, impulsada desde el Frente Renovador de la Concordia, buscó abrir un espacio de diálogo institucional frente a una situación que ya muestra consecuencias concretas en toda la provincia: caída de precios, pérdida de rentabilidad, incertidumbre en la cadena productiva y un creciente malestar entre pequeños productores y cooperativas. Todos los sectores presentes coincidieron en señalar a la desregulación dispuesta por el Gobierno nacional como el principal factor del conflicto.
Del encuentro participaron representantes del PAyS, la UCR, el PRO, Por la Vida y los Valores y otros espacios con representación parlamentaria. Sin embargo, ningún legislador de La Libertad Avanza asistió a la reunión ni envió representantes, una ausencia que generó críticas y lecturas políticas en medio de un escenario cada vez más tenso.
Desde los bloques presentes se avanzó en un diagnóstico común sobre la gravedad del momento que atraviesa la yerba mate, uno de los pilares de la economía misionera. La preocupación no solo apunta al presente, sino también a las consecuencias a mediano plazo de un mercado sin regulación, que deja a los productores más chicos en una posición de extrema vulnerabilidad.
Desde la Renovación remarcaron la necesidad de defender la producción local y sostener canales de diálogo frente a medidas nacionales que, según expresaron, profundizan la crisis en las economías regionales. En ese marco, la ausencia del espacio libertario fue leída como un gesto político en un debate que ya divide aguas.
Con protestas, asambleas y reclamos en distintos puntos de la provincia, la crisis yerbatera se consolida como uno de los conflictos más sensibles del momento en Misiones. Mientras el malestar crece en el territorio, la política también empieza a mostrar sus propias fracturas frente a un modelo de desregulación que todos los sectores presentes señalaron como el origen del problema.