Las declaraciones del empresario del transporte Marcelo Zbikoski contra Uber y otras plataformas de viajes generaron una reacción inmediata y masiva en redes sociales. Lejos de respaldar su postura, cientos de usuarios expresaron un fuerte rechazo, cuestionaron duramente el servicio de colectivos en Posadas y defendieron la libre elección de alternativas más rápidas, económicas y cómodas.
Gran parte de los comentarios apuntaron a las demoras constantes del transporte urbano. Vecinos relataron esperas de entre 40 minutos y hasta dos horas en paradas, especialmente en barrios periféricos y en horarios nocturnos. “¿Qué quiere, que esperemos dos horas parados y apretados?”, escribió una usuaria, sintetizando una de las quejas más repetidas.
Otro eje recurrente fue el precio del boleto. Muchos señalaron que el pasaje resulta excesivo frente a la calidad del servicio y remarcaron que, en numerosos casos, viajar en Uber o Didi cuesta lo mismo o incluso menos. “Por 500 pesos más viajo cómodo, directo y llego a horario”, comentó un vecino de Garupá.
Las críticas también se extendieron al estado de las unidades. Usuarios mencionaron colectivos sin aire acondicionado, coches deteriorados, suciedad, hacinamiento y frenadas bruscas. “Viajamos como ganado, con calor y sin seguridad”, fue una frase replicada en distintos mensajes.
En ese contexto, las plataformas digitales fueron defendidas como una respuesta a un sistema que, según los usuarios, dejó de priorizar al pasajero. “Uber te busca en tu casa y te deja en la puerta, no te obliga a caminar bajo el sol o la lluvia”, señalaron varios comentarios.
La acusación de Zbikoski sobre el aumento de siniestros viales también fue puesta en duda. Muchos recordaron accidentes protagonizados por colectivos y cuestionaron que se responsabilice a las motos cuando, según expresaron, los choferes del transporte urbano también conducen de manera imprudente.
Otro punto que generó fuerte rechazo fue la afirmación de que las plataformas “les sacan pasajeros”. “Nos sacan dice… ¿acaso somos su propiedad?”, escribió una usuaria, mientras otro comentario fue más directo: “Los pasajeros no tienen dueño, viajan con la opción que más les conviene”.
Varios mensajes hicieron referencia a la reducción de frecuencias tras el fin del ciclo lectivo, cuestionando que se priorice solo a los estudiantes. “Terminan las clases y desaparecen los colectivos, como si los que trabajamos no existiéramos”, reclamaron.
También hubo críticas al sistema de transferencia, al que calificaron como una pérdida de tiempo innecesaria. Usuarios relataron esperas prolongadas y paradas saturadas, afirmando que esa modalidad terminó alejando aún más a los pasajeros del colectivo.
Las redes sociales se llenaron de mensajes directos y sin filtros. “Esperar una hora el colectivo, viajar parado y pagar caro es una falta de respeto”, escribió una usuaria. Otro comentario fue aún más contundente: “Pensaron que siempre iban a tener la vaca atada, ahora que hay competencia lloran”.
Algunos mensajes apuntaron directamente a la figura del empresario. “Hace años hacen lo que quieren con el transporte, ahora quieren dar lástima”, escribió un vecino, mientras otro lanzó: “Se terminó el monopolio, la gente se cansó de ser rehén”.
En medio de la polémica, también fue recordada una declaración reciente del intendente de Posadas, Leonardo Stelatto, quien al ser consultado por la situación del transporte urbano sostuvo que, ante la crisis, “es preferible bajar las frecuencias antes que aumentar el boleto”, una postura que fue citada por varios usuarios para cuestionar el reclamo empresario de llevar la tarifa a valores cercanos a los 5.000 pesos.
En ese contexto, el próximo 6 de enero se realizará la audiencia pública para analizar la tarifa del transporte urbano en Posadas. El encuentro será de carácter no vinculante y se desarrollará en un clima de fuerte descontento social.
Los comentarios dejaron en evidencia un cambio de época en la relación entre usuarios y transporte público. Lejos de aceptar aumentos sin mejoras, los vecinos reclamaron un servicio digno y defendieron con firmeza su derecho a elegir cómo y con quién viajar.