“Jujuy enfrenta un momento muy duro en materia sanitaria. Ese tiempo que estuve allá sirvió para darme cuenta que el sistema de salud está muy desbordado, casi a punto del colapso. Es otra realidad muy diferente a la que vive nuestra provincia”, dijo el doctor en diálogo con un canal local.
Cubas, junto a su colega Roberto Velázquez, quien es jefe de Terapia del Samic de Eldorado partieron rumbo a esa provincia el pasado 18 de agosto después de que el ministro de Salud de la tierra colorada, Oscar Alarcón depositó en ambos la responsabilidad y madurez para encarar la compleja situación a la que se enfrenta Jujuy por los altos índices de contagios de Covid-19.
¿Por qué el pedido de ayuda sanitaria?
Según contó Cubas, la demanda de médicos elevada por las autoridades de aquella provincia norteña fue producto de “la poca cantidad de profesionales con la que cuentan”, a lo que le sumó que “la mayoría está dentro del grupo de riesgo y deben cumplir con las medidas preventivas propias de la pandemia”.
Para el misionero esa ayuda fue “una experiencia única”, porque consideró que el trabajo realizado en conjunto con otros colegas sirvió para “tratar de opacar de alguna manera esa oscura situación actual”.
Su destino, el hospital San Roque
Apenas tomaron rumbo hacia Jujuy, ambos especialistas tenían claro su labor en aquella provincia que –últimamente- elevó su cantidad de contagios : hacerle frente a un panorama crítico. Ni bien aterrizaron en San Salvador de Jujuy (ciudad capital), ya tenían claro su destino, el hospital San Roque.
Camas ocupadas en su totalidad, alta demanda de internación y pocos pacientes esperando retornar a sus domicilios. Ese fue el contexto con el que se encontraron los galenos al transponer la puerta de ese nosocomio. A partir de allí pusieron “manos a la obra” en la asistencia a internados por coronavirus.
“El trabajo se basaba (en mi caso) realizar un seguimiento diario a los pacientes más críticos. Durante la guardia –solamente si era necesario- se ingresaba a ver a un internado para chequear el estado de salud. Claro que debíamos respetar todas las medidas necesarias para no pasar sobresaltos”, explicó a modo de balance y sobretodo, satisfecho por la labor desempeñada. “Siento que hicimos todo lo que nos encomendaron”, subrayó.
Un mensaje para el pueblo misionero
Su estadía en Jujuy acompañado por Velázquez, le sirvió a Cubas para ver en primera persona el caos que provoca a su paso el coronavirus. Por ello, se animó a dar un mensaje a los misioneros que aún miran de reojo las dificultades que atraviesan otras provincias de la región frente al avance de la pandemia.
“No se dejen estar, cumplan con todas las medidas protocolares en torno a la enfermedad. Esto que está pasando en todo el mundo no se trata de una simple gripe o neumonía. Tristemente muchísima gente muere todos los días. Me encantaría que cada uno se ponga en el lugar de aquellos que trabajamos para contrarrestar estas complicaciones y verán la realidad. Si todos ponemos nuestro ‘granito de arena’ pronto pasaremos esta avalancha”, finalizó.