Tras la salida de Gustavo Costas como entrenador de Racing, el presidente Diego Milito brindó una conferencia de prensa este domingo para explicar los motivos que llevaron a la dirigencia a interrumpir el vínculo con uno de los técnicos más identificados con la historia reciente de la institución.
La Academia llega golpeada por un semestre muy por debajo de las expectativas. El jueves quedó eliminada de la fase de grupos de la Copa Sudamericana tras igualar 2-2 frente a Caracas FC y anteriormente había quedado afuera del Torneo Apertura 2026 en los cuartos de final ante Rosario Central. Los resultados terminaron inclinando una balanza que, hasta hace algunos meses, parecía sostener un proyecto de largo plazo.
Durante la conferencia, Milito mostró un tono de evidente dolor por la situación y dejó en claro que la resolución estuvo atravesada por una evaluación futbolística y también por una percepción interna de desgaste. “Es un día muy triste. Un día que nunca pensamos que podía llegar. Pero es el fútbol y realmente estamos, como todos los hinchas, tristes por esta situación”, expresó el presidente.
Luego detalló la reunión que mantuvo con el entrenador y con el director deportivo Sebastián Saja: “Ayer tuvimos una charla con Gustavo, con Sebastián Saja, una charla muy sincera, muy profunda, analizando todo este semestre y los últimos partidos. Realmente entendíamos que era un momento donde el sentir marcaba que, por todo lo que venía sucediendo, era un final de ciclo”.
Milito insistió en que la determinación no estuvo basada únicamente en la eliminación continental, sino en una evaluación general del funcionamiento del equipo durante los últimos meses. También asumió parte de la responsabilidad institucional por el presente deportivo y remarcó que el análisis fue compartido entre las partes involucradas.
La salida de Costas adquiere todavía mayor dimensión por el peso específico que tenía dentro del club. El entrenador venía de conducir una etapa muy valorada por los títulos conseguidos y tenía contrato vigente hasta 2028, aunque el deterioro futbolístico y la seguidilla de frustraciones terminaron acelerando un desenlace inesperado.