El PJ Misiones define este domingo su conducción: pulseada entre un sector renovador y el kirchnerismo

18 de abril de 2026

El Partido Justicialista de Misiones atraviesa una instancia clave que no se repetía desde hace casi tres décadas. Este domingo, más de 55 mil afiliados estarán habilitados para elegir a las nuevas autoridades partidarias en una interna que marcará el rumbo del espacio.

Se trata de la primera elección interna en 27 años. La última vez que el PJ misionero resolvió su conducción mediante el voto directo fue en 1999, cuando se enfrentaron Julio Humada y Ramón Puerta. Desde entonces, las autoridades se definieron sin participación directa de los afiliados.

El padrón actual muestra un escenario distinto al de aquella época. Hoy están habilitados unos 55 mil afiliados, lejos de los 120 mil que supo tener el partido, y con un dato que preocupa puertas adentro: cerca del 80% supera los 50 años, lo que expone una fuerte desconexión con los sectores más jóvenes.

El peso territorial vuelve a concentrarse en Posadas, que reúne cerca de 14 mil afiliados. Detrás aparecen Garupá, Eldorado, Oberá e Iguazú, distritos que completan el mapa de mayor densidad peronista en la provincia.

La disputa presenta dos listas bien diferenciadas, que reflejan tensiones políticas tanto a nivel provincial como nacional.

Por un lado, la lista “La Julio Humada” lleva como candidato a presidente a Christian Humada, dentro de un espacio con dirigentes vinculados al ámbito del Frente Renovador y con presencia territorial en distintos puntos de la provincia.

Por el otro, “Amplitud Justicialista – Fuerza Patria” postula a Gonzalo Costa de Arguibel para la conducción partidaria, con un armado que nuclea referentes del kirchnerismo y La Cámpora, entre ellos la ex diputada nacional Cristina Brítez.

Ambas listas lograron presentar estructuras completas en toda la provincia, cumpliendo con los requisitos exigidos, entre ellos la recolección de avales distribuidos en al menos un tercio de los municipios, una condición clave para garantizar representación territorial.

La elección forma parte del tramo final de la intervención partidaria encabezada por Gustavo Arrieta y Máximo Rodríguez, cuyo objetivo fue normalizar el funcionamiento del PJ misionero tras años sin vida interna efectiva.

El proceso incluyó la depuración del padrón, la validación judicial de afiliaciones y la reorganización institucional del partido, en un intento por recuperar dinámica interna en la provincia.

Con ese escenario, la votación de este domingo definirá la nueva conducción del justicialismo misionero, en una interna que vuelve a poner en juego la organización partidaria después de casi tres décadas sin elecciones.