El oficialismo en el Senado logro este miércoles firmar un
dictamen de mayoría sobre el proyecto del Gobierno para eliminar las llamadas
«jubilaciones especiales» de jueces y diplomáticos, mientras que la
oposición presentó sus reparos y presentará un despacho en minoría. La iniciativa
llegará el próximo jueves al recinto.
Las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de
Presupuesto y Hacienda se reunieron pasadas las 17 para analizar el proyecto
que ya fue aprobado por la Cámara de Diputados.
A la reunión concurrieron el ministro de Trabajo, Claudio
Moroni; el titular de la Anses, Alejandro Vanoli; el secretario de Seguridad
Social, Luis Bulit Goñi, la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la
Justicia Nacional y la Asociación Profesional del Servicio Exterior de la
Nación (APSEN), entre otros invitados.
En Juntos por el Cambio no hay un rechazo cerrado a la
iniciativa del Gobierno, pero sí dudas sobre la posibilidad de una renuncia
masiva de jueces y fiscales que ya tienen otorgada la jubilación y no quieren
que sus haberes sean afectados por la nueva legislación.
El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, aseguró que el
Gobierno nacional «no tiene ningún objetivo de expulsar jueces» con
su propuesta de limitar las jubilaciones especiales del Poder Judicial y el
cuerpo diplomático y consideró que si la iniciativa oficial «provoca un
éxodo» de magistrados y fiscales sería por «un exceso de
sensibilidad».
«La verdad es que se trata de una reforma prudente y si
esto provoca un éxodo nos preocupa. Es un exceso de sensibilidad», opinó
el funcionario.
Moroni aclaró que el objetivo del Gobierno es «reforzar
el carácter solidario y redistributivo del sistema previsional» y que no
busca «expulsar jueces».
El esquema actual de esos sectores genera un déficit anual
de «$9.200 millones», precisó, e informó que el haber promedio que
perciben es de $280 mil. «No pretendemos que con su aporte financien al
resto de los beneficiarios, sino reforzar el carácter solidario y
redistributivo del sistema previsional», adujo.
Ante una crítica del senador de Juntos por el Cambio, Martín
Lousteau, que criticó al proyecto oficialista por «quedarse corto»,
Moroni aclaró que el Poder Ejecutivo busca hacer «una reforma
prudente» y que no se trata de «eliminar el carácter diferencial del
régimen que deben tener las jubilaciones» de jueces y diplomáticos, como
lo establece la Constitución nacional.
«Entendemos que el régimen de los jueces debe ser
diferencial porque eso exige la Constitución», sostuvo Moroni, quien no
obstante, aclaró que el proyecto del oficialismo «no elimina el carácter
diferencial del régimen sino que requiera menos aportes del régimen
general».
Tras cuestionamientos de la oposición sobre el motivo por el
cual se comienza por estos dos regímenes especiales y no por otros sectores, el
ministro señaló que el Gobierno está «abierto» a dar la discusión sobre
el resto de los sistemas. Moroni advirtió ante los senadores que con el
proyecto de ley se busca modificar el hecho de que «el 5% de los
beneficiarios más altos consuman casi el 24 por ciento de los recursos».
En tanto, el titular de la Anses, Alejandro Vanoli, advirtió
que «si uno mira el sistema previsional en su conjunto, no el resultado
solamente de la Anses, uno puede ver que, de niveles de equilibrio hasta 2014,
el déficit aumenta significativamenteen los cinco años posteriores».
«Estas son reformas paramétricas que dejan vigentes,
para el Poder Judicial, cuestiones vinculadas a garantías constitucionales como
la intangibilidad de las remuneraciones de jueces y de magistrados de
Ministerio Público», dijo a su turno, Luis Bulit Goñi, secretario de
Seguridad Social.
Para el jefe de los senadores de Cambiemos, Luis Naidenoff,
«hay un núcleo de coincidencias» con la propuesta del oficialismo,
pero advirtió que «en lo esencial no cambia nada más que el sistema de
actualización de remuneraciones», y recriminó que puede provocar «un
vaciamiento» del Poder Judicial.
Al término de la discusión, el senador Lovera opinó, no
obstante, que esperaba que la oposición «acompañe en general» el
proyecto durante el tratamiento en el recinto el próximo jueves.
El jefe de los senadores del Frente de Todos, José Mayans,
mantuvo durante el debate un picante intercambio con senadores de la oposición
cuando les recriminó su falta de acompañamiento y que «no entiendan»
que «hicieron mierda el país», lo que le valió un pedido de prudencia
del senador del PRO, Esteban Bullrich.
La idea de la bancada opositora es incorporar al proyecto
una cláusula transitoria para evitar un éxodo en los tribunales, algo que el
Frente de Todos ya rechazó en la Cámara de Diputados y volvería a hacerlo en el
Senado, donde tienen una mayoría mucho más holgada.
En el Senado, el oficialismo goza de una cómoda mayoría, lo
que vuelve menos probable que acepte devolver la iniciativa a Diputados por
introducirle cambios.
La iniciativa eleva del 11 al 18% los aportes adicionales al
régimen general y, si bien mantiene para los funcionarios judiciales el 82%
móvil, establece que el cálculo se haga sobre un promedio de las últimas 120
remuneraciones y no sobre el último sueldo.